Gastos que las empresas y autónomos intentan ‘colar’ a Hacienda y que no son legales

Los tribunales rechazan facturas tan dudosas como la compra de un canguro en publicidad

Hacienda recauda anualmente millones de euros de empresas y autónomos a través del impuesto de la renta y de sociedades. De las cantidades a declarar por ingresos, los contribuyentes pueden restar aquellos gastos que hayan sido necesarios para obtener sus rendimientos. En general y según indica la Agencia Tributaria, se consideran deducibles todos aquellos gastos previstos en la normativa sobre contabilidad, que no estén expresamente excluidos por una norma fiscal y se justifiquen adecuadamente con las facturas.

Para detectar posibles fraudes, Hacienda rastrea en las declaraciones del IRPF y sociedades de empresas, autónomos y profesionales. Lo esencial que para que los gastos consignados sean legalmente deducibles, es que estén justificados, que se hayan incluido en la contabilidad, y sobre todo que sean necesarios, es decir, que cumplan con la finalidad de obtener rendimientos.

En principio, no hay una lista tasada de gastos que puedan desgravar. Algunos son obvios, como los sueldos, y salarios de los trabajadores seguridad social, arrendamientos de locales, o compra de mercancías, pero otros no lo son tanto, y al final es Hacienda y en última instancia los tribunales quien vienen aceptando o denegando el descuento de ciertos gastos, que pueden resultar extraños o extravagantes.

Un canguro vivo

La partida de gastos en publicidad puede incluir costes muy diversos. Los autónomos o empresas que pretenda promocionarse y llegar al máximo de clientes necesitan publicitarse, lo que justifica la inversión en gastos de promoción y propaganda.

Ahora bien, hay partidas que nada tienen que ver con este concepto y que Hacienda y los tribunales han rechazado de plano. Uno de los gastos más raros que ha denegado la justicia es el de la compra de un canguro vivo. La empresa, dedicada al transporte de mercancías por carretera, lo adquirió, según afirmaron, porque representaba la imagen corporativa de la entidad. Lo cierto es que el logotipo de los camiones de la compañía incluía la imagen de este animal. La Audiencia Nacional (en una reciente sentencia que puede consultar aquí), rechazó sin embargo la deducción de la partida de 2.200 euros de la compra del marsupial, que, además, se encontraba en los establos de los socios. Los magistrados concluyeron que no se había justificado lo suficiente el coste como gasto de publicidad o representación. Además, añadieron, no había muestras de que el animal fuera conocido entre el público.

Fuente: https://cincodias.elpais.com/cincodias/2019/07/30/legal/1564495044_889697.html

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