Causas que impiden ir a la mesa electoral

Cumplir con una citación para formar parte de una mesa electoral es casi ineludible, incluso si se estaba pensando en salir de viaje, pero existe una serie de circunstancias que permiten saltarse este deber el día de los comicios sin incurrir en un delito.

El próximo 28 de abril se celebran elecciones generales y, en esta ocasión, la Junta Electoral está teniendo más trabajo que nunca. A las numerosas y variadas demandas que están interponiendo los partidos políticos, hay que añadir las que hacen los miles de ciudadanos designados para ser miembros de una mesa electoral, el órgano que vela por el normal desarrollo de las votaciones, cuyas circunstancias no les permiten acudir el día de los comicios a su colegio. La Ley Orgánica del Régimen Electoral General recoge los impedimentos y excusas justificadas para los cargos de presidente y vocal de las mesas electorales. Dentro de éstas hay que distinguir entre causas personales, familiares y profesionales.

En cada uno de estos grupos hay que diferenciar, a su vez, entre aquellos motivos que no ofrezcan duda sobre la justificación de la excusa alegada, como por ejemplo, ser mayor de 65 años o tener una incapacidad absoluta, y aquellas otras que deben ser comprobadas por la junta electoral de zona, como ser madre o padre de menores de catorce años. En este caso, se debe acreditar que el otro progenitor no puede ocuparse del menor durante la jornada electoral, careciendo además de ascendientes o de otros hijos mayores que puedan hacerse cargo.

Además, en marzo del pasado año, la legislación añadió como eximente de acudir a una mesa electoral el hecho de ser víctima de violencia de género. En este caso, debe probarse que existe una resolución judicial que imponga una pena o medida cautelar de prohibición de aproximación al agresor.

Prohibición efectiva

Además, para que sea efectiva, el destinatario de dicha prohibición, es decir, el denunciado, ha de figurar como inscrito en el censo correspondiente a alguna de las mesas del colegio electoral al que pertenezca la mesa de la que deba formar parte la persona solicitante.

Sin embargo, el designado para acudir a una mesa no puede decidir por sí mismo si sus circunstancias justifican su ausencia durante la jornada. Debe ser la junta electoral de su zona la que lo valore, por lo que debe alegar previamente. Así, la falta de presentación de la excusa o aviso previo puede dar lugar a responsabilidad.

Celebraciones y viajes

Si se acredita que el día de las elecciones, o el anterior, se tiene una boda, un bautizo o una comunión, la junta lo valorará, pues la normativa recoge el caso de eventos familiares de especial relevancia que resulten inaplazables o cuyo aplazamiento provoque perjuicios económicos importantes. Esto sólo es válido si uno se casa o guarda con los novios una relación de parentesco hasta el segundo grado.

Si teniendo un viaje alguien es elegido para formar parte de una mesa, debe ser la junta electoral de su zona la que valorase si es justificable su ausencia al tenerlo contratado. Sí que lo han considerado como excusa en el caso de tener el viaje planeado, y contratado, antes de la convocatoria de elecciones. Hay que poder demostrarlo con documentación que lo acredite. Por tanto, no valdría reservar un viaje una vez recibida la citación o, incluso, después de la convocatoria de las elecciones.

Se contempla como posible situación eximente el cambio de comunidad autónoma, aunque no figura una eventual mudanza al extranjero. Sí se ha admitido el caso de personas que trabajaban en el extranjero y lo han acreditado.

Fútbol

La Junta Electoral desestimó las alegaciones de un entrenador nacional de un equipo de menores que tenía un viaje con partido por sacar los billetes después de notificarle que era miembro de una mesa, aunque el partido estaba fijado con anterioridad. En cambio sí apreció como excusa el tener entradas para la final de la Copa de Europa, a pesar de que le habían tocado después de ser notificado.

Por otra parte, también se eximió a un futbolista de primera división, al entender, entre otras razones, que el revuelo que podría causar en el colegio electoral impediría el normal transcurso de la jornada.

Dormirse

Los tribunales han entendido que existe delito en el caso de un citado que no estaba presente en el momento de la constitución de la mesa electoral, a sabiendas de que debía concurrir a las 8.00 horas, pese a que concurrió tiempo después.

Sin embargo, sí que se absolvió a otra acusada que alegó haberse dormido, llegó a las 9 horas, y votó en sexto lugar en la mesa que le correspondía estar, lo que determina que llegó sobre la hora indicada, con lo que sólo puede tacharse de negligente y no implica la intención que exige el delito electoral.

Tampoco se consideró delito el que, supuestamente, cometió una persona que apareció a la hora en que era citada pero se equivocó de colegio electoral, y cuando llegó al que le tocaba su mesa ya se había constituido, con lo que no pudo formar parte de la misma.

Fuente: http://www.expansion.com/juridico/actualidad-tendencias/2019/04/22/5cbde93ae5fdeaf0288b45e1.html

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